BLANCO NOCTURNO – reseña

por | Mar 13, 2016 | Reseñas | 0 Comentarios

NÚM. DE PÁGINAS 304

ISBN: 9788423340446

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Piglia, RicardoRicardo Emilio Piglia Renzi  (Adrogué, 24 de noviembre de 1941) es un escritor y crítico literario argentino.

Estudió Historia en la Universidad Nacional de La Plata, ciudad donde vivió hasta 1965. Después trabajó durante una década en editoriales de Buenos Aires, dirigió la Serie Negra, famosa colección de policiales que difundió aDashiell Hammett, Raymond Chandler, David Goodis y Horace McCoy. «Empecé a leer policiales casi como un desvío natural de mi interés por la literatura norteamericana. Uno lee a Fitzgerald, luego a Faulkner y rápidamente se encuentra con Hammett y con David Goodis. Más tarde, entre 1968 y 1976, leí policiales por necesidad profesional, ya que dirigía una colección», dijo en una oportunidad. Durante la dictadura de Onganía abandonó el país y marchó al exilio.

Comenzó a escribir en la segunda mitad de los años 1950 en Mar del Plata su Diario, y lo ha continuado durante toda su vida. Recibió una mención especial en el VII concurso Casa de las Américas, Cuba, y ello significó la publicación de su primer libro: el de cuentos Jaulario. Pero el reconocimiento internacional lo debe a su primera novela Respiración artificial, de 1980.

Piglia es, además, crítico, ensayista y profesor académico, que ha estudiado a Brecht, Benjamin y Lukács, aErich Auerbach, Szondi y Vernant, a los rusos Tiniánov, Sklovski o Bajtin. Ha escrito sobre su propia escritura (que está ligada a la crítica) y ha elaborado ensayos sobre Roberto Arlt, Borges, Sarmiento, Macedonio Fernández y otros escritores argentinos.

Piglia vivió en Estados Unidos, donde fue profesor en diversas universidades, entre las que figuran las de Harvard y Princeton, en las que dio clases durante una quincena de años. De la segunda se jubiló a fines de 2010.

Sinopsis de la obra

Tony Durán, nacido en Puerto Rico, educado como un norteamericano en Nueva Jersey, fue asesinado a co­mienzos de los años setenta en un pueblo de la provin­cia de Buenos Aires. Había llegado siguiendo a las bellas hermanas Belladona, las gemelas Ada y Sofía. Las cono­ció en Atlantic City, y urdieron un feliz trío hasta que una de ellas, Sofía, desertó del juego. Y Tony Durán continuó con Ada, y la siguió a la Argentina, donde en­contró su muerte. A partir del crimen, esta novela poli­cíaca muta y se transforma en un relato que se anuda en arqueologías familiares, que combina la veloz novela de género y la espléndida construcción literaria. El cen­tro luminoso del libro es Luca Belladona, constructor de una fábrica fantasmal que persigue con obstinación un proyecto demencial. La aparición de Emilio Renzi, el tra­dicional personaje de Piglia, le da a la historia una con­clusión irónica y conmovedora.

Situada en el impasible paisaje de la llanura argentina, esta novela poblada de personajes memorables tiene una trama a la vez directa y compleja: traiciones y negociados, un falso culpable y un culpable verdadero, pasiones y trampas. Blanco nocturno narra la vida de un pueblo y el infierno de las relaciones familiares.

Reseña

De cuando un autor esencialmente literario se aventura en la literatura de género y sale algo más que victorioso. O lo que es lo mismo, de cuando de ese intento resulta una auténtica delicia literaria. Me refiero a BLANCO NOCTURNO  del escritor argentino Ricardo Piglia. Una novela extraordinaria que bajo la apariencia de una novela de género, negro en este caso, cuenta, primero el asesinato y posterior investigación del forastero Tony Durán, un ciudadano norteamericano de origen puertorriqueño que aparecerá en el pueblo sin que nadie sepa a ciencia cierta a qué o por qué, que engatusará a todos y muy en especial a las hermanas Belladona; y ya a partir de la segunda mitad de la novela, la historia de una dinastía de pioneros de la Pampa en la figura de Luca Belladona y sus hermanas, el primero constructor de una fábrica fantasmal en mitad de la nada pampeña, obsesionado con un proyecto demencial que lo enfrentara con su entorno más inmediato.
Asimismo, destacan en el relato la figura del comisario Cruce, excéntrico donde los haya y aún así el investigador más sagaz y eficaz que haya habido nunca en aquellos lares, la del principal sospechoso del asesinato del norteamericano, el recepcionista del hotel donde se hospedaba éste, el argentino de origen nipón Yoshio, y el periodista que intenta reconstruir toda la trama para su periódico, Emilio Renzi, personaje habitual en las tramas de Piglia, que aportará la visión irónica y distanciada de los sucesos.

Sea como fuere, lo extraordinario de esta novela es cómo, a partir de una trama meramente policial, la historia cambia y se convierte en un retrato tan personal como apasionante de un pueblo situado en mitad del impasible paisaje de la Pampa argentina, un retrato que desvelará más allá de los hechos estrictamente relacionados con el misterioso asesinato de Tony Durán, un verdadero mosaico de personajes, pasiones, traiciones, trampas, o lo que viene a ser lo mismo, el infierno que como de costumbre oculta toda comunidad pequeña y cerrada, por no alargarnos con ese otro de las relaciones familiares.

Lo escrito, una verdadera gozada de historia y sobre todo de estilo literario, de una pulcritud que impresiona, la que deriva, por otra parte, de haber sabido encontrar el equilibrio entre el pulso argumental de la trama y el trazo sorprendentemente certero y cuidado de la escritura. Una joya literaria que no puede dejar indiferente a nadie.

Txema Arinas_3©  Txema Arinas. 2016

Escritor, redactor y corresponsal en el Principado de Asturias de Solo Novela Negra

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