DON QUIJOTE CONTRA LOS MOLINOS MACHISTAS

por | Abr 7, 2016 | Opinión, Rodriguez Torres_Juan Carlos | 0 Comentarios

DON QUIJOTE CONTRA LOS MOLINOS MACHISTAS (o cómo el sentido común debería prevalecer a la ley)

quijoteLlevo mucho tiempo trabajándome los micromachismos, ahondando en ellos, tratando de hacerme consciente y hacerles frente. Y luego voy y me topo de golpe con el macromachismo, con el megamachismo, con el armagedonmachismo. Es como si te estás sacando el carnet de conducir, feliz porque el profesor de autoescuela ya no te toca los pedales, y de pronto te ves a los mandos de un transbordador espacial. La cabeza te da una enorme sacudida y te grita “¡Pero esto qué es!”, al más puro estilo Matías Prats.

Pues esta mañana escucho en las noticias que una juez ha dado la custodia de una niña de diez años al padre, que está siendo investigado por abusos sexuales a esta misma niña, condenado (y confeso) anteriormente por maltrato y abuso de su mujer, madre de la niña. Claro, ésta se ha escondido con su hija para no tener que entregarla a este depravado. Completamente atónito busco ampliar información en los periódicos digitales. No hay mucho (oh, qué sorpresa) y constato los siguientes datos: La madre sufrió abusos de este señor cuando era menor y él formaba parte del matrimonio que inició los trámites para adoptarla. La dejó embarazada a los diecisiete y más tarde abandonó a su mujer para irse con ella y su hija (menudo perla). En esa relación comienzan los malos tratos y abusos. A los dos años de relación ella lo deja y lo denuncia. Él confiesa ante la juez y es condenado. Cumple su pena (que no sería mucha por lo que veo) y después comienza los trámites para pedir la custodia de la niña. La mujer se ha mudado a Canarias, pero debe cumplir el régimen de visitas y pagarle un vuelo a la península para que vea a su padre (600 € cada vez). La niña le dice a su madre que su padre le hace “cosas raras” y la madre denuncia. Un psiquiatra realiza un peritaje y no le da mucha credibilidad, así que se desestima la denuncia. Dos años después, una pediatra de la seguridad social denuncia también, pues cree que hay abusos a la menor y aporta dos nuevos peritajes independientes. La jueza, curiosamente la misma que condenó al padre, no hace caso y condena a la madre por mala fe. En esta situación decide no mandar a la niña con su padre (cosa que hasta yo mismo haría), incumpliendo así el régimen de visitas. Pues va la juez y decide retirarle la custodia y dársela al padre. “¿¡PERO ESTO QUÉ ES!?”, vuelve a gritarme Matías Prats en mi cabeza.

Salí a correr para despejar la mente, y entre zancada y zancada, tratando de entender algo, me imaginaba a la madre interrogada por la juez:

Juez: Usted denunció al padre por abuso de su hija.

Madre: Sí.

Juez: Yo encargué un peritaje y resultó negativo, por lo que desestimé la denuncia.

Madre: Así es.

Juez: Y aun así usted incumplió reiteradamente el régimen de visitas.

Madre: Y volvería hacerlo.

Juez: Y ello tuvo como consecuencia que le retirase la custodia.

En ese momento mi mente da un giro y coloca a la madre arriba, en el estrado y a la juez abajo, siendo interrogada (es mi imaginación, me lo puedo permitir). 

Madre: Usted condenó a ese hombre por malos tratos y abusos.

Juez: Sí.

Madre: Él confesó.

Juez: Así es. Y eso le redujo la condena. (Aquí mi Matías Prats particular vuelve a insistir).

Madre: También denunció una pediatra y aportó nuevos peritajes.

Juez: Sí, pero por ley no puedo aceptarlos, pues yo ya había ordenado uno que dio negativo.

Madre: Pero usted entenderá que ante tal situación yo no mande a mi hija con ese hombre.

Juez: La ley dice que debería haberla mandado.

Madre: Y usted va y me retira la custodia para dársela a su padre, posible abusador.

Juez: Es lo que dice la ley.

Madre: Y al convertirme yo en mala madre por incumplir el régimen de visitas, ¿se convierte él, abusador confeso, en tan buen padre como para recibir su custodia?

Juez: Yo sólo apliqué lo que marca la ley.

Madre: ¿Y qué le dice el sentido común?

Juez: Yo de eso no sé. Sólo entiendo de leyes.

El sentido común. Esa es la clave. ¿Los jueces están para cumplir la ley o para interpretarla? No tengo una respuesta clara, pero sí tengo la experiencia (incluso propia) de que los jueces sí que interpretan la ley y que cada uno la aplica como la entiende. Y ante esta constatación me surgen nuevas preguntas: Cuando una persona se examina para ser juez, algo tan importante y con tanta trascendencia en la vida de los demás, ¿se examina también de sentido común? Pues deberían hacerlo. Quizás también, el Sentido Común debería ser una asignatura fija en los colegios e institutos, pues me parece tan importante o más que las matemáticas o la historia. Sentido común… ¿Tan difícil es? Si Don Quijote estuviese vivo en esta época ya te digo yo que no serían los molinos contra lo que arremetiese. ¡Más Don Quijotes por favor! Empezando por nosotros mismos.

Antes de dejar de correr, exhausto tras cuatro humillantes kilómetros, otra idea me cruzó la sien: este caso es similar a lo que ocurre en determinados países donde obligan a las mujeres a casarse con sus violadores. ¿De verdad estamos así? ¿Podemos compararnos con esos países? ¿Tan hacía atrás vamos? Como dijo alguien, qué país… ¡Qué país!

Se puede encontrar la información, entre otros sitios, no muchos, en este enlace:

http://www.20minutos.es/noticia/2712949/0/lucha/entregar-hija-maltratador-abusador/susana-guerrero-nayara/

Juan Carlos Rodriguez_Revista©Juan Carlos Rodriguez Torres. Abril 2016 para Solo Novela Negra.

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Escritor y colaborador de Solo Novela Negra