DONDE LOS ESCORPIONES – reseña

por | Ago 12, 2016 | Parra_Antonio, Reseñas, Silva_Lorenzo | 0 Comentarios

TITULO

Datos Publicacion

Destino. Barcelona 2016. 350 págs.

 

Foto y datos del autor

Lorenzo Silva_Revista VNació en Madrid en Junio de  1966,  en el barrio madrileño de Carabanchel, estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y ejerció como abogado de empresa desde el año 1992 hasta el 2002.

Ha escrito numerosos relatos, artículos y ensayos literarios, así como varias novelas, que le han valido reconocimiento internacional. Una de ellas, El alquimista impaciente, obtuvo el Premio Nadal del año 2000. Esta es la segunda en la que aparecen los que quizá sean sus personajes más conocidos: la pareja de la Guardia Civil formada por el brigada Bevilacqua y la sargento (en la última novela) Virginia Chamorro. El 15 de noviembre de 2010, le fue concedido por la Guardia Civil el título de Guardia Civil Honorífico por su contribución a la imagen del Cuerpo. Otra de sus obras, La flaqueza del bolchevique, fue finalista del Premio Nadal 1997 y ha sido adaptada al cine por el director Manuel Martín Cuenca. Ganador del Premio Planeta 2012 con la novela La marca del meridiano.

PREMIO NADAL 2000. Finalista 1997   PREMIO PLANETA  2012     PREMIO APEL-LES-MESTRES 2002

Sinopsis de la obra

Madrid, julio de 2014. Pasados los cincuenta, y ya con más pasado que futuro, el subteniente Bevilacqua, veterano investigador de homicidios de la unidad central de la Guardia Civil, recibe una llamada del responsable de operaciones internacionales. Se reclama su presencia inmediata a 6.000 kilómetros de allí, en la base española de Herat, en Afganistán.
Un militar español destinado en la base ha aparecido degollado, y, junto a él, el arma del delito: una hoz plegable de las usadas por los afganos para cortar la amapola de la que se extrae la droga que representa la principal fuente de riqueza del país.
¿Se trata del atentado de un talibán infiltrado? Podría ser, pero también que la muerte tuviera otro origen, porque el ataque no reviste la forma clásica de esa clase de acciones, sino que hace pensar en algún motivo personal.
La misión de Bevilacqua y los suyos no es otra que tratar de desenmascarar a un asesino que forzosamente ha de ser un habitante de ese espacio cerrado. Sus pesquisas, bajo el tórrido y polvoriento verano afgano, les llevarán a conocer a peculiares personajes y a adentrarse en la biografía del muerto, un veterano de misiones bélicas en el exterior que guarda más de un cadáver en el armario, para llegar a un desenlace inesperado y desconcertante.

Reseña

Tan lejos y tan cerca

 

Arrancar a Bevilacqua y Chamorro del suelo patrio podría considerarse, en sí mismo, como uno de los elementos más virtuosos de la nueva entrega de Lorenzo Silva, pero pensar sólo en eso sería quedarse corto. El hecho de que la pareja, y dos compañeros más, se tengan que trasladar nada menos que a Afganistán ya dota a la trama de un interés adicional, pero no deja de ser complementario, lo que sí tiene mucho más valor es la manera en que ese cambio afecta a los personajes, sobre todo en unos momentos de sus vidas en los que los avatares de las mismas no dejan de zarandearlos, bañándolos en aguas bastante turbulentas que a menudo los arrojan el naufragio de la más absoluta soledad.

Si hay algo con lo que Lorenzo Silva ha sido siempre muy respetuoso con estas criaturas ha sido el tratamiento del tiempo, una máquina tan inmisericorde para ellos como para el resto de los mortales, y cuyos engranajes van modificando los caracteres, provocando desengaños y amarguras al tiempo que un escepticismo y un sarcasmo considerables, casi tanto como la sensación de envidia que les provoca ver la evolución de otros personajes o agentes más jóvenes.

Tampoco podemos olvidarnos, como es lógico, del trabajo de campo realizado por el propio autor, que pasó una buena temporada en tierras afganas familiarizándose con la situación que viven allí las tropas españolas, a menudo maltratadas por la ceguera, más o menos voluntaria, más o menos malintencionada, de muchos de nuestros políticos. El respeto se respira en cada página, y no sólo en lo que a la trama se refiere, porque no tenía que ser agradable para el ejército ver cómo la Guarda Civil acude a investigar un crimen, sino también en lo humano, porque Lorenzo Silva, que siempre es cuidadoso hasta los últimos extremos, lo ha vuelto a ser ahora, posiblemente cuando más necesario era.

El lector también ha de adaptarse a los cambios, y ha de hacerlo pronto, pero ahí radica una vez más el mérito del autor, en conseguir que esa transición hacia el desierto, hacia un país agreste y duro, se haga de la manera más fluida posible, sin provocar atragantamientos ni páginas innecesarias. Luego ya irán llegando los detalles de la investigación, pero, al igual que le ocurre a Bevilacqua, lo primero es lo primero, la adaptación al medio, que es lo que poco a poco permitirá tanto resolver el caso como hacer que cada personaje vaya encontrándose a sí mismo, mientras se da cuenta, allí, de qué cosas han quedado aquí, y sobre todo cuántas de ellas son verdaderamente importantes.

Esta vez Lorenzo Silva se ha superado a la hora de darnos una lección acerca de cómo la vida nos va modelando a su antojo, como si estuviéramos hechos de esas arenas habitadas por escorpiones.

TITULO RESEÑADO POR

© Redacción Reseñas Literarias.Todos los derechos reservados.

Antonio Parra. Escritor. Columnista. Redactor de S.N.N.