El comisario Olegario
Una novela policial para todos los públicos

El comisario Olegario 14 edicion

La vida, desde luego, es un pañuelo.

Me explico.

Como buen aficionado a la lectura, intenté inculcar en mis hijos el placer de leer. Si lo conseguí o no, no viene a cuento. El caso es que, al poco de nacer mis hijos, comencé a visitar las librerías con un objetivo diferente al que hasta entonces: adquirir libros para ellos. Compré muchos y se los leí todos, tanto de autores conocidos como no. En varias ocasiones tuve un libro en mis manos que me llamó la atención, pero, no sé por qué, jamás terminé llevándomelo.

Su título es El comisario Olegario, y su portada, tan sencilla como inquietante, fue lo que más me atrajo. No obstante, nunca lo compré. Y ahora, muchos años después, me arrepiento de ello.

¿Y por qué me arrepiento?…

Muy sencillo, porque es un libro excepcional.

¿Y cómo lo sé?

Más sencillo todavía, porque lo he leído.

Comenzaba estas líneas diciendo que la vida es un pañuelo. Y así es, porque el destino quiso que mi camino se cruzara con el de un tipo, también excepcional, que me regaló un libro que yo tantas veces había tenido en mis manos en las librerías. Y me sorprendió grata y enormemente al descubrir que él era el autor de ese libro. El título, El comisario Olegario; y el autor, Rafael Estrada.

Rafael Estrada

Y ahora, sin más preámbulos, realizaré unos breves comentarios sobre esta obra.

Estamos acostumbrados a considerar la novela policial como un género exclusivamente para adultos. Sin embargo, después de leer El comisario Olegario, he llegado a la conclusión de que este género es apto para todos los públicos. Por lo tanto, voy a obligarme a leer más literatura policial infantil. Esta novela está dirigida a chavales de siete años en adelante, pero, creedme, no tiene límites de edad. Yo, que hace mucho tiempo que cumplí los siete, he disfrutado mucho con su lectura. A mí se me parece a las mejores películas de Pixar, esas que ofrecen una visión de la historia para los más pequeños, pero también para los adultos. Así es El comisario Olegario.

En definitiva, hay que leerla, tengas la edad que tengas. Y si no la lees, eso que te pierdes.

No me queda más que agradecer al destino que haya cruzado mi camino con su autor, y agradecer, por supuesto, a Rafa esa oportunidad que no aproveché en su momento. De haberle conocido, desde luego, sí que no me arrepiento.

Por eso te digo, Rafa, gracias.

Gracias por el regalo.

Óscar F. Camporro, 8 de noviembre del 2016

© Óscar F. Camporro - Todos los derechos reservados

Escritor. Columnista y Corresponsal de SNN en Madrid.