491. Granada 5 Agosto 2015. Redacción.

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La literatura negra —donde incluimos detectivesca y policiaca para que no haya mucha confusión— es una de la que más exponentes tiene a lo largo del mundo. Nacida en Estados Unidos con los cuentos de Edgar Allan Poe, perfeccionada por Sir Arthur Conan Doyle y su afamadísimo Sherlock Holmes, ha visto una exitosa evolución con el paso de los años. Después de eso, lo demás llegó de manera natural y ya es común que en cualquier país se escriba novela negra.

Y aunque se tardó demasiado en ser reconocida en nuestro país, parece que ya es una realidad. Para muestra tenemos a exponentes muy prolíficos y leídos dentro del género, como son Bernardo Fernández, Bernardo Esquínca, Francisco Haghenbeck o Hilario Peña y eso solo por contar a unos cuántos, porque año con año aparecen nuevos narradores con mucho potencial. Todos ellos son el camino directo actual para convertirse en un iniciado de uno de los géneros más leídos e incluso estudiados a lo largo del mundo.

Sin embargo, la novela negra no es algo nuevo en nuestro país. En este momento vive su máximo esplendor a nivel editorial, mas, las raíces se pueden encontrar en 1969, año en que se publicó El Complot Mongol de Rafael Bernal —que este 2015 es su natalicio número 100—, novela que varios autores consideran la primera gran novela negra de nuestro país y, por su puesto, su principal modelo a seguir.

Esta es una novela de la época post revolucionaria y retrata un México que intenta amalgamarse como sociedad civilizada, sin guerras, ni caballos, ni revoluciones. Aquí vemos cómo es que Filiberto García, ex militar que ahora trabaja como pistolero para trabajos secretos del gobierno, se ve en medio de una conspiración mundial que incluye al FBI, la KGB y a Mongolia.

Con una narrativa que emula constantemente el fluir de consciencia y llena de acción, El Complot Mongol es la mejor manera de iniciarse dentro del mundo de la narrativa negra mexicana, pues después de esta novela, de culto, muchos escritores se dieron cuenta que también se puede escribir sobre crimen, misterios y conspiraciones dentro de la ficción y sin dejar de lado la acción. Después de Bernal y su Filiberto García, tenemos personajes memorables como Andrea Mijangos —Bef—, El Malasuerte —Hilario Peña— o Belascoarán Shayne —    ……⇒ seguir leyendo

Fuente: Queridomx