467. Redaccion Solo Novela Negra.


 

En los umbrales del HadesEN LOS UMBRALES DEL HADES

Osvaldo Reyes_2por  Osvaldo Reyes


Reseña:

 

Todos tememos entrar en un infierno desconocido, irreal, tal vez lejano, o eso deseamos. Sin embargo está más cerca de nosotros de lo que quisiéramos. La violencia de género del hombre hacia la mujer, sean de la edad y del tipo que sean,  golpea con fuerza e insistencia la puerta de ese infierno.

Jamilen  Lasso, psicóloga;  madre de Nicolás, un bebé a quien el destino se lo devuelve muerto tras nacer y no superar un proceso viral; atraviesa la etapa de la que toda madre huye cuando da a luz a su hijo, que no nazca vivo, y si lo hace, libre de enfermedad alguna para verlo crecer aportándose mutua felicidad. A ella le irrumpe negativamente y su psiquis se ve muy afectada. Han transcurrido meses y aún no ha superado el trance. La aparente frialdad de su marido Lucas, abogado en ejercicio, no la ayuda precisamente mucho, tal vez él es aparentemente más realista y mira al futuro con un extraño positivismo. Tal vez demuestra un desapego ficticio y sin embargo subyace un dolor que no se atreve a exteriorizar. A ella le toca vivir su propio infierno. Pese a esa situación, la encargan asistir y apoyar psicológicamente a una madre cuya hija de doce años, ha desaparecido.

Este  el inicio de la novela. Acaso un escrupuloso sentimiento de culpabilidad, respecto a la muerte de su hijo, hacen de Jamilen más sensible a la hora de prestar su ayuda a Nancy Santamaria, madre de la niña desaparecida, y ello a resultas de la petición de un alto dirigente político del gobierno.

El autor establece un dialogo con sus personajes, de tal manera que pone en off la pregunta que se haría cualquier persona en situaciones parecidas, hecho que realza la viveza de la narración. Los hace fundamentalmente a través de su protagonista, Jamilen, quien no solo observa a cuantos la rodean bajo aspectos psicológicos, también lo hace bajo su personal y femenino prisma, y oculta crítica.

La trama principal de la novela avanza en paralelo con varias subtramas. La que nos muestra a la principal protagonista, a nivel personal y profesional, y la de un oculto personaje, sinónimo de depravación, a quien cuesta definir, con apariciones in crescendo, además de los investigadores policiales con su inicial y aparente indolencia o desidia en procesos previos. Todas encajan a la perfección con el dibujo y características del variado género humano y su disparidad a la hora de suscribir la sociedad que los rodea.

La novela incide de manera especial en un problema de carácter y presencia mundial: la discriminación de sexo, fundamentalmente sobre la mujer y las consecuencias derivadas. Otro de los problemas que el autor nos propone a modo de reflexión,  es sin ningún género de dudas, el difícil y coyuntural momento por el que atraviesan los jóvenes al dar los primeros pasos abordando ese periodo iniciático, repleto de dudas y problemas. Una nueva etapa tras abandonar la pubertad y enfrentarse a situaciones desconocidas, nuevas, con más o menos capacidad para discernir, para encontrar adultos convertidos en depredadores natos, donde el abuso sexual de menores se convierte en crimen de pederastia.

Sin desmerecer la profesionalidad que se presupone a los agentes investigadores de la policía, la personalidad analítica de la protagonista Jamilen, dada su profesión de psicóloga, los supera y conduce como alma mater del proceso, para ofrecernos la oportunidad de vivir una formula diferente de abordar una novela negra.

El autor esconde elementos, que por diferentes e inesperados, nos proporciona un irrefrenable deseo de conocer si se cumplen los deseos de los personajes así como de los lectores, pues seguro que alguno participa activa y afectivamente en sus vivencias, generando sentimientos cercanos o confundidos con la empatía.

Un verdadero y amplio abanico de opciones, presunciones y actos, colman las vidas de cuantos seres, convertidos en personajes, pululan entre las páginas de la novela, que sin duda alguna se asemejan a los diferentes mundos-infiernos deseados o rechazados, para vivir una especie de tormenta en espera a que calme para respirar esa tranquilidad y sosiego roto con el primer párrafo.

Pese a que en ciertos momentos la intriga decae, solo es una especie de descanso propuesto por el autor, para retomarla con más intensidad si cabe a modo de recuperar resuello para cuanto se avecina, donde el intercambio de roles es una jugada majestuosa de Osvaldo Reyes.

No quiero dejar de reflejar la maravillosa sensación que significa leer una novela escrita en un español distinto, que utiliza giros, conceptos y sobre todo palabras, distintas a las que usamos a este lado del Atlántico. El autor panameño Osvaldo Reyes, ha enriquecido mi léxico y desde luego creado un inconmensurable deseo de conocer su tierra, donde pueda manejar(conducir) un coche para visitar un mall (Centro Comercial), y en una de sus cafeterías solicitar a un mesero(camarero) un shot (trago o chupito) de tequila u otro licor espirituoso, mientras halo (tiro y/o sujeto) el periódico para leer las noticias deportivas.

Ha sido en verdadero y satisfactorio placer, leer esta estupenda novela, que sin duda alguna recomendamos a todos nuestros seguidores.

Reseñas

Logo pluma_30La puntuamos con 8 Plumas Solo Novela Negra.

 

Reseña realizada por:  Anxo do Rego_2Anxo do Rego