712. Granada 7 de Octubre de 2015. Redaccion (Oscar Gris)

Nunca antes tantos autores jóvenes y emergentes habían podido publicar sus novelas. ¿Qué está pasando?

Le habían dicho que no apoyaban autores jóvenes, que no le permitirían tratar temas fuertes de sexo, violencia o filosofía y que si mandaba algo se lo iban a mutilar, a destruir. Por eso, Juan Sebastián Gaviria se sorprendió Alvaro Robledocuando una editorial grande, Penguin Random House, tomó la decisión de publicar su novela La venta.

Su caso no es único. Aunque sin tantos prejuicios, otros autores, la mayoría entre 30 y 40 años de edad, también lo lograron. Como pocas veces se había visto en Colombia, en 2015 varios escritores emergentes –algunos con experiencia en editoriales independientes, en revistas y otros hasta con premios internacionales– saltaron a importantes sellos editoriales como Planeta o Penguin Random House.

La oferta incluye autores de novela negra, histórica, crímenes, amor y desamor, desigualdades sociales, reflexiones personales y hasta temas de ciencia ficción, entre otros. Por ejemplo, La venta, de Gaviria, narra la historia de un sujeto que trabaja en el mercado negro de las esmeraldas en el centro de Bogotá. La ruidosa marcha de los mudos (Planeta), de Juan Álvarez, es un relato histórico sobre la independencia de Colombia inspirado en el diario de José María Caballero, un comerciante de chicha. No se queda atrás Rebelión de los oficios inú-tiles (Penguin Random House) de Daniel Ferreira, sobre la insurrección de un pueblo durante la turbulenta situación política del país en los años setenta. Otra historia que llama la atención es La casa de la belleza (Planeta), de Melba Escobar, una novela negra alrededor de una peluquería en la que se encuentran una cartagenera que se acaba de mudar a Bogotá, la esposa de un congresista, una famosa presentadora de televisión y una madre desolada. Y el enigmático retiro espiritual de un hombre que acaba de perder a su madre es el tema de Que venga la gorda muerte (Planeta), de Álvaro Robledo. El cuento tiene su lugar con ¿Nos vamos a ir como estamos pasando de bueno? (Planeta), de Luis Miguel Rivas….. seguir leyendo

Fuente: Semana.