Se ha escrito un crimen: la trilogía de novelas negras de Ana Martí

por | Sep 6, 2016 | Ribas_Rosa, Titulares | 0 Comentarios

Hay vida (y mucha muerte) más allá de la “trilogía del Baztan“. El dúo hispano alemán Rosa Ribas y Sabine Hofmann ha escrito a cuatro manos un tríptico fabuloso: ‘Don de lenguas’ (2013), ‘El gran frío’ (2014) y ‘Azul marino’( Leer la reseña publicada en Solo Novela Negra), que se publica a finales de septiembre. Tres novelas negras ambientadas en la España de los años cincuenta protagonizadas por la periodista Ana Martí, una especie de Margarita Landi pero más alta, más guapa y menos de derechas.

Don de lenguas’, un thriller filológico

dondelenguasUna novela ambientada en el pasado, en 1952, cuyos personajes no parecen sacados del año en que está escrita. Es lo primero que llama la atención de ‘Don de lenguas’. La protagonista, Ana Martí, es una joven periodista adelantada a su tiempo, pero no piensa ni se comporta como si fuera Ana Pastor. Ni tampoco ninguno de los demás personajes, como el violento policía (violento para una mirada actual, claro) o la solitaria y erudita filóloga. Igual ocurre con la Barcelona donde se desarrolla la historia. No es un simple decorado anacrónico, sino un escenario magníficamente recreado. De esta manera, Ribas y Hofmann consiguen que ‘Don de lenguas’ funcione igual de bien como novela negra y como ficción histórica. La trama policíaca, absorbente y juguetona, está perfectamente contextualizada en esa Barcelona franquista donde está a punto de celebrarse el Congreso Eucarístico. Y ese contexto histórico, que se aprecia muy documentado y elaborado, está perfectamente imbricado en la trama. El resultado es un thriller vibrante, evocador, pero también muy crítico con la realidad de la época.

 

 

 

 

‘El gran frío’: la España negra

elgranfrioPara mi gusto, la mejor de la trilogía. Todas las virtudes anteriormente descritas se encuentran aquí multiplicadas por los grados bajo cero que se alcanzaron en España en 1956, el año de “el gran frío” en el que está ambientada esta segunda entrega. Ana viaja como reportera de El Caso a un pueblecito aragonés para investigar el caso de una “niña santa” a la que han brotado estigmas en las manos. El largo trayecto de Barcelona al Maestrazgo es como el de Jonathan Harker de Londres a Transilvania: un viaje a la Edad Media. La periodista se verá atrapada en un pueblo congelado en el tiempo por el frío, la superstición y el caciquismo. Un lugar donde la guerra parece que todavía no ha terminado (se siguen haciendo batidas para cazar maquis en el monte) y las opresoras estructuras sociales son tan rígidas como las convicciones religiosas de la mayoría de los habitantes del pueblo. Un novelón que te dejará helado.

 

 

 

 

‘Azul marino’: ¿bienvenido? Mister Marshall

azulmarinoEstamos en 1959. Ana ya tiene casi treinta años y, según su madre, “se ha quedado para vestir santos”. Pero nada de eso. Los tiempos cambian (la vieja guardia franquista empieza a ser sustituida) y Ana con ellos. La periodista combina su trabajo en El Caso y Mujer Actual con el de intérprete para la policía. El asesinato de un marinero estadounidense en un antro del Barrio Chino barcelonés desencadenará toda una serie de acontecimientos que pondrán en peligro la labor cosmética y censora del régimen: roces diplomáticos, conflictos con las altas esferas de la burguesía, turbulencias en los bajos fondos… Por medio de una trama criminal tan enérgica como las novelas de kiosco que escribe el padre de la protagonista, Ribas y Hofmann vuelven a demostrar su habilidad (su don) para capturar el ambiente de una época sin ponerse pesadas, sin caer en el historicismo ni el didactismo. Un estupendo cierre para una de las trilogías de novela negra más cautivadoras de los últimos años…

Fuente: JNSP