729. Granada 14 de Octubre de 2015. Redaccion (V.Tander)

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Definición de Símil o Comparación:

El Símil o Comparación es una figura retórica que consiste en comparar dos términos que se asemejan en alguna cualidad:

  • Tus labios son rojos como rubíes

El Símil transmite las cualidades físicas y simbólicas de un término al otro:

  • Era una noche negra como la boca del lobo → “boca del lobo” transmite:oscuridad, peligro, amenaza, misterio…

Un Símil se diferencia de una Metáfora en que tiene estructura de comparación por lo que suele contener los adverbios “como“, “tal como” o “cual“:

  • Tus manos son suaves como el terciopelo → es un Símil
  • Tus manos de terciopelo → es una Metáfora
El Símil pertenece al grupo de las figuras de pensamiento. Etimológicamente proviene del latín “simile” (parecido, paralelo).

Ejemplos de Símil o Comparación:

  • Eres duro como el acero
  • Tus ojos son como dos esmeraldas
  • Hoy he dormido como un bebé
  • Sus mejillas, rugosas como la corteza de una vieja encina (Pío Baroja)
  • El árbol es como una casa para los pájaros
  • Es manso como un corderillo
  • Tus dientes blancos como perlas
  • Sus ojos azules como el cielo
  • Murmullo que en el alma
    se eleva y va creciendo
    como volcán que sordo
    anuncia que va a arder
    Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas
  • Unos cuerpos son como flores
    otros como puñales
    otros como cintas de agua
    pero todos, temprano o tarde
    serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden
    convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre
    Luis Cernuda, Los Placeres Prohibidos
  • como el ave sin aviso
    o como el pez, viene a dar
    al reclamo o al anzuelo
    Lope de Vega, Fuente Ovejuna
  • El que nace pobretón
    tiene suerte de carnero: → “tiene suerte de” equivale a “es como un”
    o se muere a lo primero,
    o, si no lo hace, es cabrón.
    Félix Mejía
  • Como el almendro florido
    has de ser con los rigores: si
    un rudo golpe recibe suelta
    una lluvia de flores.
    Salvador Rueda
  • ¡Oh, soledad sonora! Mi corazón sereno
    se abre, como un tesoro, al soplo de tu brisa
    Juan Ramón Jiménez