TRES DIAS DE AGOSTO

por | Jun 20, 2016 | Titulares | 0 Comentarios

Un crimen cometido hace doce años. Tres días para resolverlo. La Barcelona de la posguerra… Sólo con esto ya sentimos la necesidad de leer Tres días de agosto (Plaza & Janés), la nueva entrega de la serie sobre el inspector Mascarell de Jordi Sierra i Fabra.

Tres dias de Agostoblenos del inspector Miquel Mascarell.

Durante veinte años me rondó por la cabeza escribir una novela sobre los cuatro últimos días de la Barcelona republicana. Aquellos cuatro días en los que, a la espera de la entrada de las tropas franquistas, la ciudad se moría de hambre, frío y miedo. El 22 de enero de 1939 el Gobierno abandonó la ciudad dejándola a su suerte, miles de personas se fueron hacia la frontera para exiliarse. El ejército podía haber tardado una semana en llegar, pero lo hizo el 26 de enero. Cuatro días de infierno.

Jordi Sierra y Fabra

Jordi Sierra y Fabra

Durante esos años le di muchas vueltas. ¿Hacía una novela de amor, una novela histórica, qué? Y al final, como siempre que tengo dudas, decidí que lo mejor era escribir una novela policiaca. Y es lo que es: una novela policiaca en un marco histórico, no al revés. Ahí nació ese inspector republicano investigando un último caso, la muerte de una adolescente, porque sigue siendo policía y cree en la justicia. En Barcelona, hasta la llegada de las tropas de Franco, la gente siguió trabajando. Es algo importante y a tener en cuenta.

Escribí Cuatro días de enero en 2006, llevé la novela a Plaza y Janés, les gustó, y la editaron a comienzos de 2008. Desde el primer momento fue un éxito.

¿Por qué eligió esa época, que comienza en la Guerra Civil y ahora se sitúa temporalmente en 1950?

Barcelona al final de la Guerra CivilSi en el primer libro lo que quería era hablar de mi ciudad en aquellas circunstancias, los siguientes eran obligados. Miquel pasa ocho años y medio trabajando forzadamente en el Valle de los Caídos. Está sentenciado a muerte, pero al final le indultan. No sabe por qué. Esa es la clave del segundo libro de la serie, Siete días de julio, que sucede en 1947. Miquel regresa a una Barcelona que ya no conoce, no tiene a nadie, está solo, con los fantasmas del pasado. Desde este momento es cuando reaparece el policía y empieza a meterse en líos. Con el séptimo llegamos a 1950. En el octavo, el de 2017, estaremos en marzo de 1951, cuando la famosa huelga de los tranvías, el primer desafío a Franco tras la guerra.

¿Cuáles son los fantasmas del pasado del inspector?

En 1939 Miquel ha de quedarse en Barcelona porque Quimeta, su mujer, se está muriendo de cáncer. No quiere dejarla, no se va al exilio como su hermano. No es comunista, ni anarquista, ni nada, sólo un policía leal a la República. Sabe que en cuanto llegue Franco, le fusilarán, pero se queda. Cuando regresa a Barcelona en el 47 lo hace hundido, su hijo muerto en la guerra, su mujer a los pocos días de acabarse. Siente la natural culpa del superviviente…

Fuente: QUE LEER (Marta Farriols)