El noir del Sudeste

por | Ago 24, 2016 | Opinión, Parra_Antonio | 0 Comentarios

A las puertas de la segunda edición de las jornadas de Cartagena Negra, hay un detalle muy significativo en su programación, el hecho de que participen cuatro autores de la Región de Murcia, una zona que parece haber despertado al género en los últimos años, y en la que han ido floreciendo una serie de nombres que poco a poco le van dando identidad a lo que podríamos denominar como “el noir del sudeste”.

A las jornadas cartageneras acudirán Jerónimo Tristante, Manuel Moyano, Claudio Cerdán y Rubén F. Uceda. Cuatro autores muy diferentes, como lo son también sus formas de acercarse y trabajar el género, desde el más reconocido por la saga de Víctor Ros, Jerónimo Tristante, hasta Manuel Moyano, quien debuta ahora en estas tramas oscuras con su novela La agenda negra. Tristante ya lleva un largo recorrido en la novela negra gracias a su decimonónico detective y ha consolidado lo que podría llamarse el folletín negro, en el más puro sendero que iniciara Conan Doyle. El caso de Manuel Moyano es diferente, autor poliédrico, capaz de trabajar diversos registros, se estrena ahora con una trama en la que lo moral está incluso por encima del crimen.

Los otros dos nombres presentes en las jornadas son los de Claudio Cerdán y Rubén F. Uceda, el primero ya trabajó el género más ortodoxo en novelas anteriores, teniendo como escenario Alicante y su corrupción, un marco en el que el lumpen y los policías más agrios se movían como peces contentos, pero ha dado un nuevo paso en su última producción, al mezclar lo negro con el mundo de los zombies, un experimento que, lejos de estallarle en las manos, dio ocasión a muy buenos ratos de lectura. En cuanto a Rubén F. Uceda, él ha llevado desde el inicio al género hasta hacerlo cohabitar con la ciencia ficción, en una novela marciana en la que la ambición y el crimen siguen presentes por muchos siglos que pasen. Una nueva demostración de que el género puede complementarse a la perfección con otras modalidades narrativas.

Son sólo cuatro nombres en esta edición de Cartagena Negra, pero todo señala hacia el optimismo, porque la lista de autores practicantes va en aumento cada año que pasa, y así podemos encontrar a autores marcadamente negros, tales como Ginés García, Alfonso Gutiérrez Caro o quien firma estas líneas, junto a otros que se han acercado en ocasiones hasta los límites del crimen, como Paco López Mengual, Ana Ballabriga, David Zaplana, Paco Rabadán, Rafael Balanzá o Pablo de Aguilar. Eso sin olvidar a los autores autóctonos que siguen ejerciendo más allá de las fronteras regionales, como es el caso de Esteban Navarro, Juan Soto Ivars, Antonio Manzanera o David Jiménez el Tito.

Pero, además, ha surgido una panoplia de nombres nuevos que están desembarcando con mucha fuerza, Víctor Mirete, Carlos Dosel, Juan Albarracín, Cristóbal Terrer, Pedro Martí, Antonio Marchal-Sabater, Miguel Ángel Montanaro, Fran J. Marber. Una lista que se completa con Fco. José Segura Garrido, Fco. José Motos, Fco. J. Sánchez Lizón, Pedro García Jiménez o Antonio J. Ruiz Munuera.

Algo tendrá esta zona del sudeste, porque no es muy normal que haya florecido tanto apasionado del género en una sola provincia. Cartagena Negra puede tener asegurado el futuro por lo que a la producción regional se refiere, esperemos que desde el resto de España reparen también en esta eclosión negra.

 

 

© Antonio Parra Sanz. Todos los derechos reservados

Profesor de Lengua y Literatura. Profesor de Escritura Creativa. Critico Literario.